Miembro del ICAP visita el Alto Paraná
Nancy Rolon y Yarisleidis Medina Valle Yarisleidis Medina Valle, del Instituto Cubano de Amistad con Pueblos (ICAP), visitó la zona, do...
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| Nancy Rolon y Yarisleidis Medina Valle |
Esta organización trabaja en la información sobre
la situación de los cinco cubanos que están hace 13 años presos en los Estados
Unidos. “Yarisleidis vino a nuestro
país, además de visitar a compañeros de Encarnación y Ciudad del Este, vino a
participar de la asamblea de renovación de autoridades de la Coordinadora de
Solidaridad con Cuba que se realizará el próximo 11 de noviembre en Asunción”,
explicó Nancy Rolon, responsable de esta organización en esta parte del país.
Se trata
de René
González Sehwerert, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo
Hernández Nordelo y Ramón Labañino Salazar. Dijo que la coordinadora funciona hace dos años en
Ciudad del Este y trabaja sumando solidaridad con los “cinco jóvenes profesionales que
decidieron dedicar sus vidas, lejos de su patria, a la lucha contra el
terrorismo en la ciudad de Miami, centro principal de las agresiones contra
Cuba”, explicó Rolón.
Dijo que el pueblo de Cuba hoy está más firme
que nunca, convencido de la justeza de sus
ideas y continúa luchando porque
se haga justicia y sean liberados definitivamente. “Durante
estos dos años hemos visitados a radios comunitaria, hicimos una campaña de las
500 banderas, con amigos y amigas que estamos en la Coordinadora, miembros de la Asociación de Padres de
estudiantes que fueron a Cuba y también de los médicos recibidos en cuba, que
suman a más 700 médicos”, comentó
Mencionó que entre la serie de actividades se encuentra reuniones
realizadas con distintos grupos, entre ellas el Colegio de Abogados y comités vecinales. “El tema es contar la situación de estos héroes
cubanos y generar conciencia, desde el punto de vista de derechos humanos”.
“Hicimos por ejemplo en el día de la madre una
campaña con carteles”, mencionó al recodar que los
cinco cubanos presos en Miami, no tuvieron
la posibilidad de relacionarse con sus familiares debido a que los Estados
Unidos les negó la visa a sus esposas, madres e hijos. “Es decir a estos héroes
se les niega uno de los derechos fundamentales que se le reconoce a los presos
cual es el relacionamiento con su
familia”, agrega.
Añade: “Le solicitamos que escriban cartas y envíen
fax al Presidente de los Estados Unidos, solicitando la concesión de visas a
las madres y esposas de estos héroes”.
ANTECEDENTES.
Desde el inicio de la Revolución Cubana, grupos
opositores llevaron a cabo actos violentos en contra del nuevo régimen. Los más
conocidos son el fallido intento de invasión de la Bahía de Cochinos, donde los
combatientes contra-revolucionarios fueron apoyados por aviones norteamericanos
(los restos de un B-26 estan todavía expuestos frente al Museo de la Revolución
en la Habana) y la voladura del vuelo 455 de Cubana de Aviación en 1976 (73
muertos) por parte del terrorista cubano Luis Posada Carriles. Los oponentes al
gobierno cubano prefieren calificar a hechos de este tipo de "actos de
defensa".
Los cinco cubanos son agentes de la Habana
inflitrados en los medios opositores/terroristas de Miami. La misión oficial de
los cinco era recopilar información sobre futuros actos terroristas en Cuba.
16 y 17 de junio de 1998: Las autoridades de la
Seguridad del Estado cubano, en un intercambio con el FBI, le entregan 230
páginas sobre las actividades terroristas contra Cuba, cinco videocasetes con
conversaciones e informaciones transmitidas por las cadenas de televisión sobre
acciones terroristas contra Cuba y ocho casetes de audio, ascendentes a dos
horas y 40 minutos, sobre conversaciones telefónicas de terroristas centroamericanos
con sus mentores en el exterior. El FBI reconoce estar impresionado por la
abundancia de pruebas y responde que dará respuesta en dos semanas. Respondió
con la detención de los cinco cubanos el 12 de septiembre de 1998.
Grupos opositores afirman que el derribo de 2
avionetas de la organización Hermanos al Rescate por parte de la fuerza aérea
de Cuba fue posible gracias a la información transmitida por los agentes
cubanos en Miami. Los grupos opositores afirman que las avionetas fueron
derribadas en aguas internacionales, mientras que la Habana afirma que lo
fueron en el espacio aéreo cubano, después de varias advertencias.
El gobierno estadounidense acusó a los agentes
cubanos de trabajar en territorio estadounidense al servicio de la inteligencia
de una nación extranjera. El regimen de Cuba alega que envió a estos 5 agentes
únicamente para infiltrarse en grupos terroristas y así obtener información de
futuros actos de este tipo contra Cuba.
En su juicio la parte acusadora presentó pruebas
de infiltración en instalaciones militares de EE.UU. (Key West Naval Air
Station), e intentos de penetración en las instalaciones en Miami del US
Southern Command. Según las pruebas presentadas, los agentes infiltrados en la
base enviaron al gobierno cubano informes detallados sobre el movimiento de
aviones y personal militar, y descripciones de las instalaciones. Pero dichas
pruebas fueron clasificadas secretas, según el Acta de Procedimientos de
Información Clasificada de EE.UU.1 . Buena parte de dichas pruebas secretas era
propiedad de los propios detenidos incluyendo fotos familiares, cartas
personales y recetas de cocina.
Por esta circunstancia, la organización Amnistía
Internacional declaró en un comunicado que "durante el juicio no se
presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados hubieran manejado o
transmitido realmente información clasificada". Además, la organización
denuncia que los acusados "tuvieron un acceso limitado a sus abogados y a
documentación, lo que podría haber menoscabado su derecho a la defensa".
El proceso comenzó en la ciudad de Miami, en el
otoño del 2000 y terminó siete meses después, en junio del 2001. Comparecieron
más de 70 testigos. Este juicio fue el juicio más largo en Estados Unidos en
los momentos en que tuvo lugar. Se necesitaron 119 volúmenes de
transcripciones, cajas de documentos de prueba, y 15 volúmenes solo de
narraciones de hechos previos al juicio.
Los Cinco fueron condenados en diciembre del
2001. El principal acusado, Gerardo Hernández, fue condenado a dos cadenas
perpetuas. Otros dos, Antonio Guerrero y Ramón Labañino recibieron cadenas
perpetuas también. Fernando González y René González fueron condenados a 19 y
15 años, respectivamente. Esas eran todas las máximas sentencias en todos los
casos.
